30 junio 2007

Matar al mandarín



"Resulta fácil pensar que el mal surge con la inteligencia
como si fuera una parte de su propia esencia."
(Steven Pinker)

E. Fromm creía que el ser humano es bueno por naturaleza, que si a veces es malo es -dicho en sencillo- porque él es, digamos, él y sus circunstancias. S. Freud, en cambio, creía más bien lo contrario: que el ser humano es malo por naturaleza y que, si a veces parece bueno, también será por las circunstancias. Estas circunstancias vendrían a ser la tapa de una olla a presión que reprime su malignidad. Lo malo es que cuando esa tapa se abre, salen los demonios a presión.
“En Le père Goriot alude Balzac a un pasaje de Juan Jacobo Rousseau, en el cual se pregunta al lector qué haría si, con sólo un acto de su voluntad, sin abandonar París ni, desde luego, ser descubierto, pudiera hacer morir en Pekin a un viejo mandarín, cuya muerte habría de aportarle grandes ventajas. Y deja adivinar que no considera nada segura la vida del anciano dignatario. La frase tuer son mandarin ha llegado a ser proverbial como la designación de tal disposición secreta, latente aún en los hombres de hoy.” (S. Freud, “Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte”)
Para la “apertura de esa tapa” no hay que ir muy lejos: basta un apagón en una ciudad, un clima de descontrol, un desastre natural en que momentáneamente desaparecen los controles de un vivir civilizado, para que las tiendas sean saqueadas, para que la oscuridad y el caos encubran, abruptamente, delitos que en situación de orden social no se habrían producido. No es que aparezcan de la nada montones de vándalos o criminales, sino que aquellos que no lo parecían, en ese momento se convierten en saqueadores: la maldad ha sido convulsionada.
¿Cómo somos en realidad? Es muy probable que no tuvieran toda la razón ni Fromm ni Freud, sino que simplemente, de haberlos, de buenos, haylos; y de malos también. Y es aún más probable que todos tengamos un poco de todo, según se mire. Pero me alegro de no ser el mandarín, por si acaso.
Nota 100718: a quien tenga interés en una perspectiva neurofisiológica y algo de tiempo (más de 1 h), recomiendo estas dos conferencias de Adolf Tobella muy interesantes.
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5 comentarios:

FRAC dijo...

No sé qué somos, ni de qué manera reaccionaría yo ante ofertas tentadoras, pero si el mundo no se ha venido abajo definitivamente, será porque los demonios no pueden salirse con la suya.

Tenemos noticias diarias de actos vandálicos, pero nadie comenta a qué dedica el día la buena gente.

Anónimo dijo...

Estoy delande de los mismos textos intentando sacar mi analasis!

De hecho encontre tu blog porque puse en google la frase "Tuer son mandarin"

Es el primer blog que leo en castellano y me parece un trabajo muy bueno.

saludos griegos desde barcelona

spiros

Ana di Zacco dijo...

Ellinas sti Bcn kai den ton gnwrizw? Aman! :)

Rey dijo...

No hay como saber idiomas Amanita. Yo me adhiero a la hipótesis de Freud, en realidad la idea completa era la siguiente: imaginese que con un solo acto de su voluntad pudiera usted matar a alguien a kilometros de distancia, ¿qué sucedería?, bueno ,lo normal efectivamente es no estar en la piel del mandarin, pero lo que Freud dice no es que el hombre sea malo por su naturaleza sino que el hombre es malo por la cultura que le atraviesa de parte a parte entre otras cosas -Fromm no cae en ello- porque la naturaleza de la maldad está en lo humano merced a la división que la cultura establece en lo instintivo.

Anónimo dijo...

Gracias por ilustrarme. Y gracias a google x acercarme facilmente a ella