31 mayo 2016

Retos

Bien. Te van los retos, estupendo, pero esto va de ponerse al día.
Lo del “Yes, I can!” estuvo de moda una temporada, sí, como las hombreras, pero no me vayas por ahí por la calle, por los dioses del Olimpo...
La idea positivethinkista de “¡Persigue tus sueños, tú puedes hacerlo!”, el perfeccionismo, etc. etc. en realidad ya están demodé. Ahora se llevan otras tendencias, actualízate de una vez:
“Los hombres también lloran”
“Tener miedo es adaptativo, sin él no estaríamos aquí”
“Permítete ser débil, no vayas siempre de Indiana Jones”
Se acabó lo de querer ser perfecto, un ideal que no se aguantaba más.
Piensa esto tan simple: un reto significa que te va el demostrarte algo a tí mism@.
¿Te has parado a preguntarte quién pretende demostrarle algo... a tí mismo?… ¿Acaso sois dos? ¿el que demuestra y el que se queda con cara de tont@?

Entonces tenemos un problema: no sólo en tí hay dos yos, sino que además a uno de ellos le encanta chinchar al otro y dejarle con cara de tonto. Mal vamos.