30 mayo 2006

Síntesis (P)

Me invierto, me consagro,
me concibo y desfallezco;
agotada y renacida
me desangro y me deshielo,
cristalizo, y al amanecer
me sonsaco y concuerdo
que no estamos todos
en el gran espejo:
sólo los gajos dispersos
de una sombra en duelo
que respira piedras
y muerde viento,
que agujerea el agua
en blandos chapoteos
y se escurre vana,
carcomida por un tiempo
que deshila esmeros
entre las manos,
que pudre cada hueco
de aquellos deseos
abotargados, marchitos,
vacíos de tan llenos.

(más de poesía en El Hilo de Hermes)
.