20 mayo 2013
¿Somos buenos, malos o todo lo contrario? (2007)
29 octubre 2011
Fachadas (o De la desmesurada credibilidad de lo que vemos)
Una persona conocida que me mostraba su piso mientras lo pintaba me explicaba que se había quedado sin pintura justo un metro cuadrado antes de terminar aquella estancia.
Mujeres entradas en años (y a veces también en kilos) se pintarrajean paroxísticamente por aquello de "la fachada" (por cierto, nunca he comprendido cómo mis congéneres no se dan cuenta de que las arrugas suelen ser más visibles con maquillaje que sin él). Como fachadas son esas a las que los ayuntamientos limpian y dan esplendor porque el interior es lo de menos: lo que cuenta es que los turistas digan "Qué bonita es Barcelona, qué edificios tan bien cuidados!" (en esta imagen se ve claramente la diferencia entre la fachada, que se vé, y lo que no se ve).30 septiembre 2011
El cerebro holográfico (en inglés)
21 noviembre 2010
Engaño y autoengaño

"El autoengaño evoluciona para que el engaño sea más eficaz y menos costoso cognitivamente" (R. Trivers).
Es decir, antes se pilla al mentiroso que al cojo... a menos que el primero esté convencido de lo que dice.
Aquí (<--clic) tienen un muy buen resumen de la teoría de Trivers. (fuente: http://www.inteco.cl/notas.php/1270848493).
08 febrero 2008
Memorias traicioneras
La autora de esto últimamente creía que, ya que no somos casi nada, al menos éramos memoria residente. Residencia de una identidad más o menos creible. Pero la autora de esto ha visto ese video y quiere dedicar esto a quienes quieran enfrentarse en nueve minutos y algo más a un intrigante enigma que está ahí nos guste o no, lo pensemos o no (la autora de esto aconseja ver el video antes de seguir leyendo, lo puesto aquí es “además de”). No tengan prisa, les espero unas líneas más abajo...
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No sé el lector, pero la frase “para nuestro cerebro es más importante contarnos una historia consistente que una historia verdadera” la encuentro impactante. No sé quién dijo (Erikson?) que sólo el 50% de lo que recordamos ocurrió realmente tal como lo recordamos. Imagino que las investigaciones sobre la memoria tienen mucho aún por delante.
Ahí se dice que, después de todo, el cerebro no funciona como el DD del pc.
“Algunas veces, para conseguir un recuerdo coherente el cerebro rellena los huecos de la memoria con contenidos imaginados e irreales.”
“[Nuestro cerebro] a veces nos muestra cosas que no están y otras nos esconde cosas que sí están” Da para pensar, si estamos dispuestos a creer en los últimos descubrimientos.
“Recordamos cosas y estamos seguros de que nos pasaron, pero si lo comprobamos con los hechos históricos, vemos que esos hechos no son necesariamente ciertos”.
“Muchos de estos engaños se deben a una capacidad sorprendente del cerebro, cuando la información no es suficiente o es confusa se la inventa, rellena los huecos para construir una realidad lo más lógica posible según nuestros esquemas mentales.”
“El horror vacui cerebral también abarca la memoria porque los recuerdos son una mezcla de realidad y ficción.” Y algo en uno mismo reniega tozudamente aceptar esta aserción. ¿Puede ser, realmente, que no podamos fiarnos ni de la memoria? ¡Qué tema tan apasionante! ¿Acaso no recuerda el lector, a nivel de detalle pormenorizado, aquella escena de los cinco años, aquel parque, aquella discusión en casa o aquel perro que nos mordió? Pues igual no sucedieron exactamente así. Si lo piensan bien, da cierto vértigo.
“El cerebro no ha evolucionado para comprender el mundo sino para que sobrevivamos en él”. Esta es una verdad tan cruda que nadie que persiga la Verdad podría quedarse igual ante ese interrogante.
“Es mejor una historia coherente, aunque sea falsa, que con otra más real pero incompleta.” Sin comentarios...
Para pensar: “Sin embargo, la más impactante de las ilusiones mentales quizá sea el Yo, la conciencia de uno mismo. Sospechamos que es uno más de los productos de la actividad cerebral (...) De hecho hay muchos estados en que [el Yo] desaparece. Sin embargo, la masa cerebral continúa con los mismos requerimientos de oxígeno y nutrientes. Muchos expertos creen que, más que una unidad, somos una sociedad de mentes distintas que funcionamos como una orquesta: pueden funcionar todos los instrumentos a la vez pero también se forman quintetos, cuartetos o, simplemente, un solo.
“Tú no eres la misma persona que se ha levantado esta mañana, y sin embargo tienes la impresión de que lo eres, pero en términos de moléculas no lo eres.”
¿Qué somos en realidad? Si lo que recordamos no es del todo fiable, si entre los núcleos y los electrones de cada uno de los átomos que conforman nuestras moléculas hay tanto vacío como entre una pelota de tenis y las gradas de un estadio de fútbol, si las palabras con que se desgrana nuestro discurso son cáscaras vacías, ¿tiene sentido que nos sigamos empeñando en llamarnos Yo, ese modesto monosílabo que apenas representa a un constructo psíquico?
PS 090208: para una versión neuro-poética, ver ->este post<- en Neurociencia-neurocultura.
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Paco Traver dijo...
Eso que llamamos Yo ,no es mas que una ilusión de continuidad que construimos cuando iniciamos la autonarrativa de nuestra vida, de nuestros hechos, de nuestros recuerdos. Efcetivamente nuestra memoria nos mas que una secuencia de datos que se hallan conectados entre si por asociaciones muy parecidas a las del perro de Paulov, el condicionamiento clasico, los recuerdos se agrupan por contiguidad temporal o semántica y cuando los recobramos lo hacen tambien arrastrando cadenas perdidas como cuando el ordenador se defragmenta. Si además pensamos que la memoria procedimental no guarda hechos o eventos sino tan solo rastros de aprendizajes repetitivos y emociones podemos intuir por donde va eso que llamamos memoria, la capacidad de recobrar pero tambien de resignificar el pasado a la luz del presente, por eso cualquier recuerdo siempre es sospechoso y por eso la retrospección no es un metodo fiable para saber la verdad histórica, no sólo en el individuo puntual sino tampoco en la historia en si.
9/2/08 16:16
Joseph Cartaphilus dijo...
En el fondo, y dadas nuestras limitaciones, la Verdad es algo en lo que es muy dificil de creer. Lo curioso es que haya tantos sujetos deseosos de creer en ella. Quizás porque son sus cerebros los que les mienten.
Dichosas neuronas
10/2/08 20:57
Anónimo dijo...
Creo que fue Kant quién dijo que " No vemos la realidad, sino unicamente la idea que nos formamos de la realidad y que fabrican las neuronas del cerebro. O como dijo no me acuerdo quién: La ciencia nos da modelos del mundo, pero no el mundo en si.
Salud.
11/2/08 14:18
Ana di Zacco dijo...
Y antes de Kant, Platón y otros. Y si fuéramos más hacia atrás en el tiempo, en Oriente encontraríamos la misma idea esperando ser puesta en palabras. Ellos no hablaban de neuronas porque aún no había nacido R. y Cajal y lo llamaban cavernas o visiones de semidioses o de mil otras formas.
11/2/08 17:09
santos dijo...
¿Puede uno mantener cinco y no morir en el intento?
Creo que sin querer he homenajeado a Carmen Rico Gody, una señora mayor que me cae muy mal.
Ya no me acuerdo si eran cuatro o cinco.
Mierda.
11/2/08 23:39
santos dijo...
Cuatro o cinco BLOGS.
(No sé dónde tengo la cabeza.)
11/2/08 23:41
Sintagma in Blue dijo...
Jo, estoy que no me hallo.
12/2/08 18:20
FRAC dijo...
La idea ilusoria -incierta- encaja bien en el puzzle general de la realidad, esa percepción...
He leído también el post y los comentarios en Neurociencia, y la idea de fractal me parece tan atractiva...
El tema es muy ilustrativo: sitúa al Yo un poco más hacia atrás en la cola de nuestras prioridades y exigencias, y dota el entorno de un cierto misterio.
Abrazote!
16/2/08 07:37
Rubén Iglesias dijo...
Yo creo que aquella dialéctica entre el ser y el devenir de nuestros pensadores antiguos, no es solo algo estático y fuera de nosotros. Es también algo interior y personal. Y la misma solución que se encontró entonces para buscar una vía en el medio de los opuestos, hay que usarla de clave para entendernos a nosotros mismos.
Por cierto, me gusta mucho tu blog. Aunque es la primera vez que comento quiero decirte que estás entre mis lecturas asiduas. Saludos.
16/2/08 20:14
JeJo dijo...
Tan complicado como interesante el tema que propones esta vez.
Me entusiamó la idea de que nuestro cerebro es una "sociedad de mentes", una orquesta.
Desafinado o no, nos toca su serenata todo el tiempo. Que importa si la partitura es "mentirosa" ... ?, igualmente las improvisaciones delirantes y zapadas espontaneas tienen ritmo, fresco y vital.
Saludos.
21/2/08 17:06
Julio Avendaño dijo...
Pues el vértigo se me da bien, especialmente cuando pienso (¿o acaso no soy yo quien piensa sino el cerebro incluido en este cuerpo dejándome pensar que soy yo?) sobre cómo puede sentirse él mismo (el cerebro) al observar a esa parte suya creyendo que le ha descubierto (la parte al cerebro) y que ahora sí, ahora ya está la parte o ego, más cerca de la verdad y de la solución final de las cosas, porque en cuanto termine de descifrar esto, de lo que se acaba de dar cuenta exacta, entonces todo tendrá sentido, su sentido natural y podrá seguir con su existencia en paz, con un tormento menos del cual preocuparse.
Como decía, debe ser muy divertido ser un cerebro que se da cuenta de todo esto... Imagínate, si fueras ese cerebro, desde un principio sabrías el tipo de placebo (¿existe más de uno?) necesario para que esa su parte (o ego según la parte misma) se satisfaga y se tranquilice y olvide, una vez más, ésos asuntos con ínfulas de trascendencia y profundidad y verdad. Y así, hacerlo funcionar correctamente para conservarse lo mejor posible, hasta que esa su parte separatista y egoísta vuelva a preguntarse si existe o no, o para qué existe, o cualquiera de las cosas que se le ocurren tan frecuentemente.
¡Apasionante tema! Gracias por el movimiento neural que me has provocado con tus palabras, que resultan harto placenteras y estimulantes.
Salú.
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PD. Yo estoy plenamente seguro (¡¡¿¿??!! Bueno, no estoy seguro de mi yo en estos momentos; pero sí estoy seguro del hecho, aunque posiblemente sea una treta más de mi cerebro para tranquilizarme y hasta hacerme sentir orgulloso de la buena memoria que tengo...)de que el primer punto de encuentro ha sido "Una carta para ti", de esa hermosa y exuberante hada que se hace llamar Trenzas.
29/2/08 14:42
marìa Inès Mogaburu dijo...
Ya los gestàlticos habìan notado còmo la percepciòn buscaba completar formas, y rellenaba el faltante. Algo asì pasa con el archivo de la memoria, pero sirve, ¿o no?
14/3/08 18:38
Ana di Zacco dijo...
Pues no sé, M. Inés (ya sabes que yo no sé mucho de esto!) pero es posible que la mente después de todo también rellene el pasado real con el pasado ideal.
Gracias por tu visita!
14/3/08 18:59
27 septiembre 2007
Somos Voz

Tiene razón la filosofía oriental y la mente es una pura trampa decodificadora de ilusiones (Maya) cuya función parecería ser la de engañarnos las veinticuatro horas del día: una embaucadora que percibe comisión en función del número de mentiras que nos cuela. Su cháchara diurna nos impide -lista ella- que caigamos en la cuenta de algo elemental, cruel como la vida misma: somos un conglomerado de vacío. Somos una escalera jerárquica que va del órgano al átomo pasando por la célula pero nunca pensamos en ello: no nos es indispensable para perseguir eso que llamamos calidad de vida. Parece inconcebible no ser consciente de ello cuando gracias a estas mismas células (las de la retina, por ejemplo) es que podemos estar leyendo esto. Si cada átomo que nos conforma tuviera el tamaño de la cúpula de San Pedro, su núcleo sería tan pequeño como un granito de sal (basta consultar cualquier fuente seria al respecto). Esta es la realidad y no otra: somos una masa formada por vacíos y ondas, por partículas moviéndose en nuestro interior a la velocidad de más de quinientos km por segundo en eterna búsqueda de homeostasis. Los expertos lo resumen así: todo es información y energía.Y la energía cabalga por el vacío (nosotros) en forma de onda porque no existe otro corcel a su disposición. Hasta aquí la realidad concebible por esta operativa fantástica, esta inmensa metáfora que es la mente, enredadora de entuertos y decodificadora de señales.
Uno de los milagros de la energía es convertirse en voz cuando una serie de átomos de oxígeno y carbono, debidamente amistados, deciden volver al exterior obligados por el diafragma, tras cruzar una red de vericuetos, entre otros una compuerta de tejido muscular llamada cuerdas vocales. Son parecidas a la puerta de la efigie que traspasó Atreyu en
Ahí está el milagro: la voz es única, intransferible: es el yo hecho sonido, salida directamente de las catacumbas del alma, del centro de los centros. Hay voces cantarinas, voces grises y rasgadas por el dolor o la angustia, otras coloridas como un prado en primavera, otras como la lluvia sobre un lago. Pero todas son ondas que nos llegan y que una parte de nosotros, el yo oyente, recibe y encaja y reacciona debidamente. Porque se trata de dejar penetrarse por la más genuina esencia del otro, de ser el honrado receptor de su yo transformado en sonido: el vacío que somos también como oyente se llena de cantos, de armónicos, de palabras que nunca lo dicen todo. Porque la voz también sabe callar y a veces lo no dicho es el mejor sonido. Ahí radica el otro lado de su milagro.
06 junio 2007
Krishnamurti encore (creencias)
“Una taza sólo es útil cuando está vacía; y una mente repleta de creencias, de dogmas, de afirmaciones y de citas, en realidad no es una mente creativa, y lo único que hace es repetir. Y el huir de ese miedo –de ese miedo al vacío, a la soledad, al estancamiento, a no prosperar, a no triunfar, a no ser algo o alguien- es sin duda una de las razones por las cuales aceptamos las creencias tan ávida y codiciosamente. ¿No es así? ¿Podemos comprendernos a nosotros mismos mediante la aceptación de una creencia? Todo lo contrario. Es obvio que una creencia, política o religiosa, impide la propia comprensión. Obra a modo de pantalla, a través de la cual nos observamos a nosotros mismos. ¿Y podemos observarnos a nosotros mismos sin creencias? Si suprimimos esas creencias –las muchas creencias que uno tiene-, ¿queda algo para observar? Si no tenemos creencias con las cuales la mente se haya identificado, entonces la mente, sin identificación alguna, es capaz de observarse a sí misma tal cual es, y ahí, ciertamente, está el comienzo de la propia comprensión.”
Hay que proceder, pues, a la catarsis de lo creencial, sólo que no es tan fácil como parece.
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Paco Traver dijo...
En las ideas se está pero las creencias nos contienen
6/6/07 17:11
FRAC dijo...
Alguien dijo -lo siento, no recuerdo quien fue- que todo hombre debería, al menos una vez en la vida, dudar de todo.
Estaría bien que en TV dieran el tipo de información que posteas. Seguro que nos ahorraríamos hablar de otros temas o conflictos que de entrada parecen bastante inexplicables.
Feliz ducha referencial!
13/6/07 19:56
dorada dijo...
Bellisimo!!!!!!!
10/2/11 13:22

